Sobre el topónimo altoaragonés Engotituero (no Ongotituero) y su etimología


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1 VARIA Revista de Filología Románica ISSN: X Sobre el topónimo altoaragonés Engotituero (no Ongotituero) y su etimología Jesús Vázquez Obrador 1 Recibido: 16 de mayo de 2014 / Aceptado: 15 de febrero de 2015 Resumen. En este trabajo se revisa y replantea tanto la existencia del significante Ongotituero para un topónimo de Linás de Broto (Huesca), como la etimología (FONTE *GUTTATŌRIU) propuesta para él por el filólogo británico W. D. Elcock, aspectos ambos que otros estudiosos han aceptado. A raíz del testimonio de un significante distinto, Engotituero, que es el reconocido hoy por los habitantes de la localidad como correcto, se puede establecer otro origen lingüístico que no presenta tantos inconvenientes para su aceptación. Así, este segundo vocablo se puede explicar como un derivado en -tuero (< -TŌRIU), sufijo hoy improductivo en aragonés, formado sobre el verbo arcaico y no documentado *engotir, correspondiente del castellano antiguo engollir engullir, cuya /t/ es producto de la evolución final de la geminada -LL- presente en la base originaria del verbo. Palabras clave: aragonés; toponimia; etimología. [en] On the High Aragonese place-name Ongotituero and its etymology Abstract. This paper reviews and rethinks both the existence of the signifier Ongotituero for a toponym found in Linás de Broto (Huesca) and the etymology (FONTE *GUTTATŌRIU) given by the British philologist W.D. Elcock, issues typically accepted by researchers. As a result of evidences of a different signifier, Engotituero, that is nowadays recognized by locals, it can be set another linguistic origin that does not present so many problems for acceptance. Hence, this second term can be explained as a -tuero (< -TŌRIU) derivate, now unproductive suffix in Aragonese, built on the archaic and not documented verb *engotir, corresponding the old Castilian engollir, 'gobble', whose /t/ is result of the final evolution of the geminate -LL- present in the original basis of that verb. Keywords: Aragonese; toponymy; etymology. Cómo citar: Vázquez Obrador, J. (2016) Sobre el topónimo altoaragonés Engotituero (no Ongotituero) y su etimología, en Revista de Filología Románica 33.1, Fue el filólogo británico W. D. Elcock el primero que dio noticias del topónimo Ongotituero, indicando que se llamaba así «un pequeño río de Linás» (Elcock, 2005 [pero 1938]: 42), es decir, de la localidad pirenaica oscense denominada 1 Universidad de Zaragoza. Miembro del Grupo Emergente de Investigación FILAR (Filología Aragonesa), reconocido por el Gobierno de Aragón y cofinanciado por el Fondo Social europeo. Rev. filol. rom. 33(1) 2016:

2 106 Vázquez Obrador, J. Rev. filol. rom. 33(1) 2016: oficialmente Linás de Broto. En esa misma obra planteó la posibilidad de que dicho topónimo fuese un descendiente del sintagma latino FONTE *GUTTATORIU, apuntando, eso sí, entre interrogantes, el significado concebible de la fuente que gotea. Según el mencionado estudioso, el paso de la /a/ protónica etimológica a /i/ podría ser debido a que en aragonés «las vocales átonas se confunden fácilmente» (ibídem) 2. No obstante, él mismo reconocía que, para aceptar plenamente dicho étimo, «la gran dificultad es explicar on- < FONTE», y añadía: En los nombres de fuentes se encuentran con bastante frecuencia formas provenientes de FONTE sin diptongación, pero no las hemos encontrado nunca sin consonante inicial [ ]. Es tentador ver en esa palabra un ejemplo de F- > h-, en una época que se remontaría al romance (loc. Cit.). Ciertamente, tanto el significante Ongotituero como el étimo propuesto por él a pesar de la prudencia que, en relación con ese último aspecto, se desprende de sus palabras 3 han sido reproducidos luego por otros estudiosos, que han llegado a aceptar que realmente estuviésemos ante un nombre de lugar en el que se habría producido el fenómeno de la pérdida (temprana) de la F- inicial, algo realmente extraordinario si nos referimos al altoaragonés, pues va en contra de lo que conocemos y nos (de)muestran los textos medievales y la sincronía moderna de dicho romance, tanto en lo referido a sus hablas vivas como a la toponimia de las áreas en las que aquel fue la lengua autóctona. Veamos, pues, a continuación, lo que han opinado algunos estudiosos sobre este topónimo. Manuel Alvar admitió en uno de sus primeros trabajos sobre el aragonés que dicho nombre de lugar tuviese su origen en el étimo propuesto por Elcock, con lo que parecía aprobar implícitamente que, siendo FŎNTE su primer componente, en él se habría producido la evolución F- > ø (cf. Alvar, 1947: 158, n. 1) 4. Asimismo, en su obra descriptiva más importante sobre el aragonés (Alvar, 1953: 82) volvía a aceptar el étimo propuesto por Elcock, aunque en el capítulo dedicado al comportamiento de F- manifestaba dudas muy firmes con respecto a que en nuestro romance se hubiese producido realmente la pérdida de dicho fonema consonántico en posición inicial (op. Cit.: 161). 2 Afirmación que a cualquier buen conocedor de la fonética histórica del altoaragonés le resulta excesivamente generalizadora y necesitada de alguna matización. De sus palabras cabría deducir que él pensaba que en nuestro romance es comportamiento común que cualquiera de las vocales en posición átona se confunda entre sí, lo cual no se puede aceptar así sin más. No negamos que se puedan encontrar hoy, si se comparan algunas variedades diatópicas altoaragonesas, confusiones entre vocales átonas de la misma serie (/e/ ~ /i/, /o/ ~ /u/) o, incluso, entre las de series diferentes (/a/ ~ /e/ ~ /i/ ~ /o/) en una misma palabra (p. ej., traballar ~ treballar ~ triballar ~ troballar), pero son casos muy poco numerosos, y de tal particularidad no se puede deducir una regla general, ni mucho menos. No nos extenderemos ahora en consideraciones al respecto, porque no es este el lugar ni el momento apropiado para ello. 3 En las que, no obstante, nos parece detectar su convencimiento de que dicho étimo era correcto. 4 La verdad es que en dicho trabajo la opinión de Alvar con respecto a la evolución de F- parece un tanto vacilante, por cuanto casi al comienzo escribe que «es notable considerar cómo en aragonés en una época de orígenes se produce el mismo cambio que en Castilla», si bien un poco después parece dudar de ello y añade: «Por otra parte llama la atención considerar cómo el paso F- >, si se produjo en aragonés, no prosperó» (Alvar, 1947: 157).

3 Vázquez Obrador, J. Rev. filol. rom. 33(1) 2016: Menéndez Pidal, por su parte, también dio por válida la etimología ya expuesta, «a pesar señalaba él de su género masculino» (1972: 233), y entendía que dicho nombre podía constituir un apoyo más del cambio F- > ø que él mismo pensaba se había producido en nuestro romance autóctono en época primitiva, y del que creía haber hallado algunos testimonios pocos, ciertamente en documentación medieval aragonesa (cf. op. cit.: , 220 y ). En fechas bastante más recientes, Nieto Ballester (2008: 268) ha propuesto como origen del segmento -gotituero la variante *GUTTITORIU en lugar de *GUTTATORIU, admitiendo para el inicial On-, eso sí, una derivación de FONTE. Suponemos, aunque no lo dice expresamente, que si parte de un étimo con /i/ en la sílaba protónica en lugar de /a/ es porque así resulta más fácil explicar la presencia de la vocal alta anterior en el significante moderno 5. Por nuestra parte, hemos de reconocer que, por las razones expuestas a continuación, no acabábamos de ver clara la posibilidad de que nuestro topónimo respondiese a una evolución del sintagma latino citado arriba. Por un lado, porque lo característico del altoaragonés, antiguo o moderno, es la conservación de la F-; por otro, porque la evolución esperable de *GŬTTATŌRIU tendría que haber sido *gotatuero y no gotituero, pues en los derivados de los verbos de la primera conjugación (cf. nota 5) formados mediante el sufijo -TŌRIU, -A, la vocal esperada en la sílaba protónica es la /a/ 6, tal y como nos demuestran diversos apelativos aragoneses, medievales o modernos, del tipo afaxinatuero especie de pajar para guardar los haces de mies (derivado de afaxinar), arrigatuara ~ regatuera acequia para el riego (deriv. de *arregar ~ regar), empreñatuara ~ empreñatuera levadura (deriv. de empreñar impregnar ), paratuara mueble que sirve para colocar utensilios de cocina (deriv. de aparar o parar), pasatuaras pasaderas (deriv. de pasar), picatuero picador o tronco sobre el que se raja o corta leña (deriv. de picar) 7, a los que se pueden sumar bastantes topónimos del tercio norte de nuestra región 8. En todos ellos, como se comprueba, hay vocal /a/ en la sílaba protónica. A reforzar el argumento antedicho venía el que sí hallábamos la terminación - ituero / -ituara, es decir, con vocal /i/ en la sílaba protónica, en algunos otros topónimos como Bochituero (Sallent de Gállego), Polituara (localidad hoy despoblada en el valle de Tena), o Fonituara (Sandiniés), y en todos ellos la 5 Pero el problema para aceptar la terminación -ITORIU en vez de -ATORIU radica en que el verbo latino GŬTTARE gotear pertenecía a la primera conjugación, por lo que el formante esperado es el segundo y no el primero. 6 Ya hemos manifestado antes (cf. n. 2) que el argumento fonético esgrimido por Elcock de que en aragonés «las vocales átonas se confunden fácilmente» nos parece un tanto endeble para explicar en este nombre la presencia de /i/ en vez de /a/. 7 También, laboratuero labradero, que se labra (s. XI), derivado de lab(o)rar; ajuntatuero unión, reunión (= /aĉuntatuéro/) (doc. tensino de 1450), derivado de ajuntar (= /aĉuntár/). 8 Sin ánimo de exhaustividad, citamos los siguientes: Beberatuero (Biescas), derivado probable de un arcaico y no documentado *(a)beberar abrevar ; Bramatuero (Panticosa), deriv. de bramar; Cabalgatuara (Javierrelatre), de cabalgar; Calatuero (Piedrafita de Tena), de calar; Cruzatuara (Yosa de Sobremonte), de cruzar; Esmolatuara (Aso de Sobremonte), de esmolar afilar ; Foratatuero (Biescas-Gavín), de foratar horadar ; Labatuara (Oz de Tena) y Labatuero (Torla, Fuebla), de labar lavar ; Lebatuara (Nocito, Sardas), de lebar llevar (o labar lavar ); Pasatuara(s) (Pueyo de Tena, Cortillas, Espierre, Javierre del Obispo, Lárrede, Senegüé), de pasar; Pixatuaras (Arguis), de pixar orinar ; Santeficatuero (Yeba) y Santificatuero (Sarvisé), de santificar; Tallatuara (Basarán), de tallar cortar ; Xerbicatuero (Escarrilla), de xerbicar caer precipicio abajo (y desnucarse).

4 108 Vázquez Obrador, J. Rev. filol. rom. 33(1) 2016: susodicha terminación nos parecía explicable partiendo de verbos de la tercera conjugación. Así, Bochituero parece tener su origen en un verbo tensino arcaico ya desusado *bochir bullir < BŬLLĪRE bullir, hervir, a su vez de BŬLLA burbuja (DCECH, s.v. bullir), con paso de -LL- a /ĉ/, característico del valle de Tena. En lo atingente al segundo y tercer topónimo, pueden interpretarse, respectivamente, como derivados de los verbos polir (de donde el adjetivo polito hermoso usual en aragonés), así como de un arcaico *fonir hundir, fundir, derretir, correspondiente fonético del foní, fuñir(e), fundir(e) fundir, usados hoy en el altoaragonés de diversas localidades (cf. Andolz, s.vv.; EBA, s.vv.). Por lo tanto, todas esas consideraciones nos llevaban a suponer que Ongotituero era un derivado de un verbo de la tercera conjugación, pero no acabábamos de ver cuál podía ser en concreto, pues no hallábamos ninguna base adecuada para basarnos en ella. En consecuencia, aun cuando nos mostrábamos bastante escépticos con respecto a la etimología aceptada por los estudiosos arriba mencionados, tampoco teníamos otra alternativa que pudiese esclarecer adecuadamente el origen de nuestro topónimo. Esto último, sin embargo, ha cambiado ahora, a raíz de una comunicación personal debida a Chusé Raúl Usón, quien nos comentó que en una encuesta toponímica realizada por él en la localidad de Linás de Broto había registrado el nombre Engotituero aplicado, efectivamente, a un arroyo (tal y como indicó Elcock), y que dicho significante y no Ongotituero era el único usado y reconocido por sus informantes. Ante este nuevo dato, y para corroborar la vigencia de la forma Engotituero, nos pusimos en contacto con algunos habitantes de Linás, quienes, efectivamente, nos lo confirmaron, rechazando Ongotituero por inexacto. Además, ante nuestras preguntas, nos indicaron que el barranco así llamado no nace en fuente alguna que gotee, sino que en realidad se trata del también denominado Barranco as Faceras, que adopta cerca de la localidad el nombre Engotituero cuando discurre por un estrechamiento del cauce (con un puente por encima por donde va un camino) en el que hay también un pequeño desnivel que termina en una badina ( remanso ) amplia y donde arranca una acequia que conducía el agua a un molino que hubo antaño cauce abajo. Confirmada, pues, la vigencia de la forma Engotituero en la localidad, procedimos a buscar su posible testimonio en fuentes escritas, y para ello acudimos en primer lugar a los Libros de Amillaramiento conservados en el Archivo Histórico Provincial de Huesca. El más antiguo del municipio de Linás de Broto corresponde al año 1863 (signatura 752). En él no se atestigua el nombre del que estamos tratando, ni significante alguno relacionable con él. Sin embargo, en el de 1879 (signatura 1129), carpeta 1, f. 28r, sí se registra un vocablo que, evidentemente, parece ser una variante formal de nuestro topónimo. Se trata de Gotituero, nombre aplicado a un «prado de secano». Evidentemente, ese testimonio no nos sirve de gran ayuda, por cuanto no corrobora que es realmente Engotituero, y no Ongotituero, el significante patrimonial y del que debemos partir para buscar el étimo 9. 9 Esa forma escrita Gotituero podría deberse a que el escribano interpretase la sílaba inicial En- de Engotituero como si fuese una preposición y, por tanto, la excluyó del lexema del nombre.

5 Vázquez Obrador, J. Rev. filol. rom. 33(1) 2016: No obstante, teniendo en cuenta, tal y como hemos indicado arriba, que Engotituero es la forma reconocida como correcta por nuestros informantes, es de ella de la que partiremos para indagar en su etimología, y, en ese caso, sí hay una propuesta que evita los inconvenientes que la fonética histórica del aragonés oponía para la admisión del étimo sugerido por Elcock, específicamente en lo relativo a la desaparición de la F- inicial y al paso de -A- protónica etimológica a /i/. Por otro lado, la particularidad corográfica a la que se ha aludido arriba, consistente en el pequeño desnivel y estrechamiento del cauce en el lugar así llamado, creo que también nos ayuda para poder vislumbrar un origen del topónimo bastante distinto al planteado por el estudioso británico. Así, pensamos que Engotituero puede explicarse como un hermano fonéticamente arcaico del moderno engullidero, registrado por Pardo Asso (s.v.) con la acepción garganta (también sumidero ) 10, derivado del verbo engullir. Evidentemente, de este debió de existir también en aragonés una variante engollir, como en castellano antiguo, con /o/ protónica (presente en el topónimo) 11 continuadora de la -Ŭ- etimológica que tenía el lat. GŬLA, voz de la que, en última instancia, deriva dicho verbo. La voz castellana, el portugués y gallego engulir íd., así como el italiano ingollare íd., suponen una base con -LL- originaria, mientras que el catalán y occitano antiguo engolir apuntan a -L-. Según Corominas, la doble -LL- en el étimo se podría deber a que por falta de una derivación conocida se relacionó pronto el verbo y otros vocablos de la familia que también presentan / / en castellano (gollete, golliella [en Berceo], gollizo, gollizno, etc.) con el sustantivo cuello y el verbo degollar (DCECH, s.v. engullir). En consecuencia, también en altoaragonés hubo de existir un verbo en cuyo étimo hubiese -LL-, pero claro, al emplearse en una zona (valle de Torla-Broto) en la que se producía la ápico-palatalización (es decir, cacuminalización) de dicha geminada en posición intervocálica en el habla autóctona antigua, el resultado final de su evolución fue el fonema /t/ 12, tal y como nos muestran topónimos de la misma localidad, como A Bate < VALLE, Cotatiata < CŎLLATĔLLA, y otros formados con el sufijo latino -ĔLLU, -ĔLLA, cuya forma masculina evolucionó a - ieto, si bien la femenina lo hizo a -iata: Biscasiatas, Corciatas, Furquieto, Manarieto, Solanieto, Torrociata, Tubiata, etc. Por tanto, no resulta arriesgado sospechar que en esa zona hubo de haber existido el verbo arcaico y no documentado *engotir (o una variante, en la Edad Media, con fonema apico-palatal (retroflejo) oclusivo sonoro /ɖ/, luego ensordecido y atraído finalmente por el dental oclusivo sordo /t/, ya existente en el sistema y más fácil de pronunciar), correspondiente fonético del cast. engollir ya mencionado, y de aquel su derivado *engotituero, formado con el sufijo -tuero, hoy improductivo en nuestro romance autóctono. En resumen, parece que a partir de ahora se habrá de desechar la existencia del significante Ongotituero mencionado por Elcock, y, con ello, la etimología FŎNTE *GUTTATŌRIU propuesta por él y aceptada por otros estudiosos. Dicho significante 10 En Ansó posee la acepción pozo en el cauce de un río (EBA, s.v.). 11 Y que también se halla en el cat. engolir engullir, tragar (DCVB, s.v.). 12 En el que desembocó otro anterior de carácter ápico-palatal o retroflejo, inicialmente sonoro, ensordecido probablemente a lo largo de los siglos XVII y XVIII.

6 110 Vázquez Obrador, J. Rev. filol. rom. 33(1) 2016: ha de ser sustituido por Engotituero, cuyo étimo, según nuestra tesis 13, es el que acabamos de exponer más arriba. Pensamos, pues, que con todo ello se desvanece la posibilidad de considerar dicho nombre de lugar como un ejemplo de la pretendida pérdida de F- operada antaño en altoaragonés. Bibliografía Alvar, Manuel (1947). Sobre pérdida de F- inicial en aragonés antiguo. Archivo de Filología Aragonesa 2: Alvar, Manuel (1953): El dialecto aragonés. Madrid: Gredos. Andolz: Rafael Andolz (1992). Diccionario aragonés. Zaragoza: Librería General, 4ª ed. DCECH: Joan Corominas y José Antonio Pascual (1980 y ss.). Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Madrid: Gredos, 6 vols. DCVB: A. Alcover y F. de B. Moll (1983). Diccionari català-valencià-balear. Palma de Mallorca: Editorial Moll, 10 vols. DECLLC: Joan Coromines (1980 y ss.) Diccionari etimològic i complementari de la llengua catalana. Barcelona: Curial Edicions, 10 vols. EBA: Francho Nagore (dir.) (1999): Endize de bocables de l'aragonés (seguntes os repertorios lesicos de lugars y redoladas de l Alto Aragón). Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses, 4 vols. Elcock, W. D. (2005 [pero 1938]). Algunas afinidades fonéticas entre el aragonés y el bearnés. Zaragoza: Prensas Universitarias de Zaragoza y Xordica Editorial, [Traducción del original De quelques affinités phonétiques entre l'aragonais et le bearnais. París: Droz, 1938]. Menéndez Pidal, Ramón (1972). Orígenes del español. Madrid: Espasa-Calpe, 7ª ed. [según la 3ª, de 1950]. Nieto Ballester, Emilio (2008). Ongotituero (Linás de Broto), Bernatuara (Torla), Tripilituara (Hoz de Jaca): sustantivos latinos en -torium y en -toria en la toponimia de Huesca, in Roger WRIGHT (coord.): Latin vulgaire, latin tardif VIII. Actes du VIIIème colloque international sur le latin vulgaire et tardif. Hildesheim-Zürich-New York: Olms-Weidmann: Pardo Asso: José Pardo Asso (2002), Nuevo diccionario aragonés etimológico. Zaragoza, Reedición facsímil en Zaragoza: Gara d'edizions Institución Fernando el Católico. Vázquez Obrador, Jesús (2011). Fonemas cacuminales procedentes de -LL- en el altoaragonés de época medieval y moderna: indicios a través de las grafías. Revista de Filología Románica 28: Evidentemente, esta se vería ratificada si se hallase algún testimonio de época medieval o de los siglos XVI- XVIII en el que estuviese presente alguna grafía de las usadas por nuestros escribanos para representar el fonema ápico-palatal antes mencionado. Sobre dichas grafías, cf. Vázquez Obrador (2011).

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